¿Has sido víctima de abuso narcisista?

¿Has sido víctima de abuso narcisista?2026-09-25T14:09:41+02:00

Responde a cada pregunta con la opción que mejor encaje contigo. No hay respuestas buenas ni malas: cuanto más sincero seas, más te va a servir el resultado.

1¿Al principio de la relación sentiste que esa persona era demasiado perfecta, intensa, atenta o «hecha a medida» para ti?
2¿Te llenó de mensajes, halagos, promesas, detalles o muestras de interés muy rápido, como si fueras la persona más especial del mundo?
3¿Después de esa fase inicial, empezó a cambiar paulatinamente, volviéndose una persona fría, distante, ambigua o impredecible?
4¿Has sentido que vivías en una montaña rusa emocional: un día te quería, al siguiente te ignoraba y luego volvía como si nada?
5¿Te has quedado esperando mensajes, llamadas o explicaciones mientras esa persona aparecía y desaparecía cuando le daba la gana?
6¿Te ha castigado con silencio, indiferencia, bloqueo, frialdad o ausencia para que acabaras pidiendo perdón o buscando contacto?
7¿Te ha hecho sentir celos o inseguridad mencionando exparejas, terceras personas, amistades ambiguas o posibles conquistas?
8¿Has sentido que competías con otras personas por su atención, cariño, deseo o aprobación?
9¿Te ha hecho dudar de tu memoria, de tu percepción o de si realmente ocurrió lo que recuerdas?
10¿Cuando intentabas hablar de algo que te dolía, terminabas sintiendo culpa?
11¿Te ha llamado una persona exagerada, inestable, celosa, tóxica, dramática o demasiado sensible cuando pedías respeto?
12¿Has empezado a vigilar más tu forma de hablar, escribir o comportarte para no provocar una discusión?
13¿Has perdido autoestima, seguridad o alegría desde que empezó esa relación?
14¿Te has aislado de amistades, familia o personas que te advertían de que algo no iba bien?
15¿Has sentido ansiedad, angustia, sudoración, tristeza o dependencia cuando esa persona no contestaba o desaparecía?
16¿Te ha dejado, rechazado o humillado, y luego ha vuelto con cariño, promesas, sexo, regalos o mensajes bonitos?
17¿Has vuelto varias veces a la relación, aunque una parte de ti sabía que te estaba destruyendo?
18¿Después de cada reconciliación, el maltrato, la frialdad o la confusión volvían a repetirse?
19¿Has terminado sintiéndote como «tu peor versión», con más inseguridad, obsesión, tristeza o descontrol emocional?
20¿Aún te cuesta soltar la relación porque recuerdas los momentos buenos y esperas que vuelva la persona del principio?

Para enviarte el resultado

Si me dejas tu correo, te mando el resultado completo del test, con lo que conviene que mires a partir de aquí. A cambio te pido que te suscribas a mis correos: te escribo sobre narcisismo, abuso emocional y cómo recuperarte. Puedes darte de baja cuando quieras.

Test de abuso narcisista: por qué lo has hecho

Nadie hace un test de abuso narcisista porque está aburrido un domingo por la tarde. Si estás aquí es porque algo no te cuadra. Porque te has descubierto pidiendo perdón por cosas que no has hecho, o mirando el móvil a las tres de la mañana esperando un mensaje que no llega, o preguntándote si de verdad eres tan exagerado como te dicen.

Este test de abuso narcisista recoge las señales más habituales de una relación con alguien con rasgos narcisistas: el bombardeo de amor del principio, los cambios de frío a calor, los silencios como castigo, las dudas sobre tu propia memoria. No es un diagnóstico de nada. Es una forma de poner orden en lo que has vivido y de verlo por escrito, que a veces es lo que hace falta para creértelo.

Test de abuso narcisista: mujer con gesto de tristeza y la mano apoyada en la barbilla

Las señales que mide el test

Fíjate en el orden de las preguntas, porque no es casual. Primero viene la fase en la que esa persona parecía hecha a tu medida: mensajes a todas horas, planes de futuro a las dos semanas, «nunca había sentido esto por nadie». Luego llega el cambio. Poco a poco, sin un momento claro que puedas señalar, empieza a enfriarse, a desaparecer, a volver como si nada.

Imagínate que el viernes habíais quedado para cenar. Llega el viernes y te dice que se va con sus amigos. Se lo recuerdas y te mira como si vinieras de otro planeta: «¿Cenar? Yo nunca he dicho eso». Tú recuerdas la conversación perfectamente. Pero después de veinte escenas parecidas empiezas a pensar: «¿Y si el problema soy yo?». Eso tiene nombre, y lo explico a fondo en el artículo sobre el gaslighting.

Esa montaña rusa engancha más que una relación estable, y no porque tengas un problema. El cerebro se queda pendiente de la próxima recompensa cuando no sabe cuándo va a llegar. Por eso cuesta tanto salir, aunque sepas que te hace daño. Si quieres entender ese mecanismo, lee lo que escribí sobre el refuerzo intermitente.

Cómo interpretar el resultado del test de abuso narcisista

Si el test de abuso narcisista te da un resultado alto, respira. No significa que la otra persona tenga un trastorno, eso solo lo puede valorar un profesional que la evalúe. Lo que significa es que lo que estás viviendo tiene muchos puntos en común con una dinámica de abuso emocional, y que no te lo estás inventando.

Si te sale un resultado medio, mira qué preguntas has marcado con más fuerza. A veces no hace falta que se cumplan todas: con dos o tres que se repitan durante meses, el desgaste es enorme.

Si te sale bajo pero sigues con esa sensación de nudo en el estómago, hazle caso a esa sensación. Los tests ordenan, pero tu cuerpo lleva tiempo avisando.

Y ahora, ¿qué hago?

Primero, deja de intentar que te entienda. Si llevas meses explicando lo mismo y la respuesta siempre es darle la vuelta, no te falta la frase perfecta. Esa conversación no va a llegar.

Segundo, apunta las cosas. Fechas, frases, mensajes. No para enseñárselo a nadie, sino para que tú no dudes de lo que ha pasado cuando llegue el siguiente «eso nunca ocurrió».

Tercero, rodéate de gente que te conozca de antes de esta relación. Ellos recuerdan cómo eras, y eso vale mucho cuando tú lo has olvidado.

Si decides alejarte, el artículo para superar una relación con un narcisista y las sesiones privadas te pueden ayudar a hacerlo sin recaer a la primera.

Si hay amenazas, violencia o miedo por tu seguridad, no esperes: llama a la policía o al número de emergencias de tu país (en España y en el resto de la Unión Europea, el 112).

PSICOPKILLER: lo que viviste tiene nombre. Y ponerle nombre es el primer paso para salir.

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